Por Avelino Zurro.
La carrera de un boxeador está compuesta por una etapa amateur y otra profesional. En la historia del boxeo argentino muy pocos púgiles se destacaron en ambas.
Pascual Pérez, Abel Laudonio, Mario Omar Guillotti y Pablo Chacón son ejemplos de medallistas olímpicos, el máximo logro amateur, con notorias campañas profesionales.
La carrera de Mario Omar Guillotti es la que vamos a reflejar ya que en el día de la fecha se cumple un aniversario de su debut como profesional.
Previo a ese momento, Guillotti conquistó la medalla de plata en los Juegos Panamericanos de Winnipeg 1967 y la de bronce en los Juegos Olímpicos de México 1968. Histórico, subió al podio de los dos torneos más importantes en los que un boxeador amateur argentino podía competir.
El 21 de marzo de 1969 en Junín, provincia de Buenos Aires, debutó como profesional al vencer a Avelino Alegre. El 12 de abril de 1980 se consagró campeón argentino welter al vencer por knock out a Eduardo Jorge Yanni, en el Luna Park. El 27 de septiembre del mismo año perdió la corona ante Alfredo Rubén Lucero.
Guillotti enfrentó a los grandes boxeadores argentinos de su época: le ganó a Ramón La Cruz, perdió con Carlos María Giménez, venció dos veces a Horacio Agustín Saldaño y empataron en otras dos. Capitulo aparte fueron sus peleas con Miguel Ángel 'El Zorro' Campanino; de los cinco combates que tuvieron, perdió todos con el estilista pampeano.
Guillotti disputó 18 peleas en el exterior: 15 en Italia, una en México, una en Holanda y otra en Inglaterra. De esos combates en el extranjero, ganó 15, perdió 2 y empató uno.
La última vez que subió al ring como boxeador fue el 11 de noviembre de 1983 cuando perdió por puntos con Oscar Enrique Sallago. Finalizó su campaña como rentado con 102 combates; ganó 73, perdió 20 y empató 9.
De esa manera puso punto final a una exitosa trayectoria tanto en el plano amateur como en el profesional; una conquista que pocos boxeadores y boxeadoras pueden acreditar en 100 años de historia de este deporte en la Argentina.